Instituto de la Galleta. Nutrición y Salud

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Mitos y realidades

Verdadero

  • Las galletas no son todas iguales: hay gran variedad de sabor, composición y valor nutricional. Verdadero. Existe gran variedad de galletas, aptas para las necesidades dietéticas de todo tipo de personas (bajas en sodio para mayores y niños, enriquecidas con hierro para embarazadas, con alto contenido energético para deportistas, etc.)
  • Las galletas pueden favorecer una mejor digestión. Verdadero. Las galletas ricas en fibra mejoran el proceso digestivo y ayudan a depurar el organismo.
  • Hay galletas ricas en micronutrientes, como calcio o vitaminas. Verdadero. Muchas galletas -denominadas “funcionales”- ayudan a alcanzar las cantidades diarias recomendadas de nutrientes como el calcio, el hierro o el omega 3
  • Las personas mayores pueden tomar galletas. Verdadero. La ingesta de galletas en la tercera edad se incluye en una dieta cardiosaludable, tanto por su bajo contenido en sodio y colesterol como por su aporte de nutrientes importantes, como el calcio.
  • Existen galletas que pueden ayudar a controlar el colesterol. Verdadero. Son galletas bajas en grasas saturadas y ricas en ácidos grasos esenciales, como el omega 3.

Falso

  • Las galletas engordan. Falso. Si se introducen en la dieta de manera adecuada y se consumen con moderación, las galletas pueden aportar gran cantidad de nutrientes complementarios a una dieta equilibrada.
  • Las galletas con fibra adelgazan. Falso. Las galletas con fibra no son light ni queman grasas, sólo ayudan al cuerpo a procesar los alimentos.
  • Las galletas artesanales son mejores que las no artesanales. Falso. No puede categorizarse por procedencia: lo importante es la composición nutricional de cada galleta.
  • Los celíacos no pueden tomar galletas. Falso. Existen muchas galletas sin gluten, basadas en maíz o arroz en lugar de germen de trigo.
  • Las galletas son sólo dulces para niños. Falso. Al contrario: son adecuadas para la dieta a cualquier edad. Existe una gran variedad de galletas, que podríamos denominar “de placer” (la clásica galleta dulce, que se toma como acompañamiento del desayuno o como colación), “saladas” y “funcionales”. Dentro de estos tres grupos podemos encontrar galletas cuya composición nutricional es óptima para deportistas, ancianos, gente con necesidades dietéticas especiales, etc.

¿Cómo se desequilibra una dieta?

Hay muchos mitos y creencias populares que se consideran beneficiosos para la alimentación, y no lo son. Todo lo contrario: desequilibran la dieta, privan al cuerpo de nutrientes importantes y acaban causando más daño que beneficio. Algunos ejemplos son:


  • Eliminar por completo un grupo completo de alimentos (dejar de comer frutas, lácteos, etc...).
  • Abandonar comidas (no desayunar, saltarse comidas, etc...).
  • Llevar horarios de comidas irregulares.
  • Dejar pasar más de 4 horas entre comida y comida.
  • Sustituir comidas por pastas dulces, chips, bebidas carbonatadas, etc.
  • Picotear frecuentemente (snacks fritos, caramelos, etc...).
  • Ingerir un exceso de azúcares simples y/o grasas saturadas.

Noticias

2012-06-19

Un universo de galletas (junio de 2012)

Para acertar en su elección conviene atender a la cantidad de grasa que aportan, su perfil lipídico y la fibra y azúcar que contienen.